Frío Sin Suéter

Mi prima Vera siempre fue una hija de la chingada.

De pequeños se robaba mis juguetes y yo era a quien regañaban.

La veía reírse detrás de mi madre mientras yo lloraba.

Oh cómo cambian las cosas con el pasar de las estaciones.

— ¿Ve… Vera? ¡NO! — titubeó el muy perro en el jardín.

Las flores crecieron y ahora soy yo quien ríe mientras ella llora.

—¡¿TOÑO, Qué hiciste?! — la oí maullar.

Hmhhh, fue sobre esas mismas flores que me cogí a su marido.

Ooooh Toño. ¿Qué hiciste?

Y ¿Podrías volver a hacerlo?

Específicamente eso que haces con la lengua cuando no hablas de Vera.

Hmh…

Supongo que no a todos les llega el invierno al mismo tiempo.

Pero este es mi jardín y no importa cuantas veces vuelva la primavera, yo siempre voy a disfrutar del otoño.

Por Franco Navarro

Primavera