Dosificación auditiva.

Mis audífonos se desconectaron. Me detuve al instante. Tenía que confirmar mis sospechas. Me estiré un poco para revisar mi celular y efectivamente, apagado.

No pasaron más que unos cuantos segundos, y el animalito que hacía funcionar mi mente se detuvo. Empezó a gritar de dolor por calambres que recorrían su cuerpo.

Con rapidez empecé a conectar mis audífonos a la laptop, aunque por alguna razón parecía tardar siglos. Mientras el animalito empapado en sudor se retorcia de dolor entre las paredes de mi cráneo.

En el momento en el que el bluetooth se conectó moví el mouse. YouTube. Busqué alguna canción de Inspector, le di play a la primera.

Y así. Con la dosis de serotonina suministrada, a que el animalito que yacía en el suelo empezó a respirar con claridad.
Mientras los calambres disminuían. Mis piernas dejaron de temblar.

Al recuperar el aliento. El animalito empezó a bailar con fervor y yo pude continuar con tranquilidad mi día.

De Lirionn Meza

Notas musicales